La pItaya se abre un hueco en la agricultura de La Palma

El Cabildo palmero ha organizado una charla en Breña Alta el próximo lunes para animar a los agricultores a que apuesten por este cultivo, con el objetivo de diversificar y buscar "nuevos nichos de mercado".
pitaya
Las variedades de pitaya y sus exigencias serán analizadas en el transcurso de una charla en Breña Alta.

La diversificación de cultivos en La Palma ha favorecido que la pitaya se haya abierto un hueco en explotaciones agrícolas de la Isla, por lo cual el Cabildo, a través del Servicio de Agricultura, Ganadería y Pesca, ha organizado para el próximo lunes 16 una sobre dicha fruta, la cual se llevará a cabo en el salón de actos de la Central Hortofrutícola de Breña Alta.

Dicha conferencia se enmarca en la línea de trabajo del área de Agricultura  que tiene como objetivo difundir conocimientos sobre cultivos que pueden ser complementarios al plátano y al aguacate, según ha señalado el consejero José Basilio Pérez Así, el curso mostrará herramientas para el adecuado manejo del cultivo de la pitaya "para aumentar su presencia en nuestra isla, donde ya existen agricultores dedicados a este cultivo".

"Esta jornada es un apoyo al desarrollo del cultivo de esta fruta, especialmente al impulso en la formación de jóvenes agricultores dentro de nuevos nichos de mercado y de diversificación, así como el mantenimiento de unos niveles de calidad óptima", ha señalado el titular de Agricultura en La Palma.

A las 18:30 horas

La charla, que comenzará a las 18:30 horas, será impartida por Clemente Méndez Hernández, ingeniero agrónomo del Servicio Técnico de Agricultura y Desarrollo Rural del Cabildo de Tenerife y coautor del libro El cultivo de la pitaya. Se tratarán asuntos como la descripción botánica y requerimientos del suelo y del clima, preparación del terreno y plantación, manejo del cultivo, recomendación sobre variedades, principales plagas y enfermedades, entre otros.

La pitaya ('fruta escamosa' en su nombre original) procede de las Antillas Mayores y su fruto es una baya de forma ovoide, alargada, en algunos casos redonda, y llega a alcanzar un kilo de peso, mientras que la cáscara está compuesta por formaciones salientes denominadas brácteas, cuyo tamaño y cantidad varía dependiendo de la especie o el clon que se traten. El fruto es climatérico, es decir, madura en la planta, y si se recolecta antes de que esté maduro quedará verde y ácido, por lo que no sería comercial.

Existen dos géneros claramente diferenciados. Por un lado, el género comúnmente conocido como pitaya amarilla (Selenicereus), cuyos frutos al madurar son amarillos por fuera, siendo blancos en su interior; y, por otro lado, el género Hylocereus, conocido como pitaya roja o rosada por el color externo del fruto, pero en su interior la pulpa puede ser blanca, violácea o de distintas tonalidades de rojo dependiendo de la variedad.

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