Los agricultores de Tacoronte, Tegueste y La Laguna dispondrán de más agua para regar

La medida se debe por la ampliación y mejora de la depuradora de Valle Guerra. El 30 por ciento del agua depurada de la Isla se reutiliza para la agricultura y riego, según Carlos Alonso.
aspersion
El agua depurada para regar cada vez tendrá más calidad, según se asegura.

La agricultura en los municipios de Tacoronte, Tegueste y La Laguna contarán con más recursos hídricos para regar con las obras de mejora desarrolladas en la estación depuradora de Valle Guerra, complejo que asumirá el Cabildo de Tenerife, a través del Consejo Insular de Aguas (CIA), una vez concluidos los trabajos por parte de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno regional. En este sentido, la actuación desarrollado ha supuesto una inversión de 12,8 millones de euros y que forma parte del convenio Canarias-Estado en materia de aguas.

Así lo han anunciado el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas, Narvay Quintero, y el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, quienes han explicado la importancia de la nueva construcción que beneficia a los términos municipales de San Cristóbal de La Laguna, Tacoronte y Tegueste, respondiendo así a al rápido crecimiento poblacional de toda esta zona en los últimos años. De ahí la necesidad de adaptar la anterior instalación a las necesidades actuales.

“Con esta inversión, el 30 por ciento del agua depurada de la Isla se reutiliza para la agricultura y riego, porcentaje que se incrementará el próximo año con la ampliación del sistema de Adeje-Arona”, manifestó Alonso. Los cálculos realizados estiman que se beneficiarán aproximadamente unas 150 hectáreas de cultivo, que se regarán con agua de calidad gracias a esta nueva infraestructura.

En este sentido, presidente insular remarca el esfuerzo inversor que están desarrollando las diferentes administraciones en materia de reutilización de aguas residuales que ha supuesto destinar en los últimos cuatro años unos 50 millones de euros en esta materia y que en los últimos 35 años ha supuesto 220 millones para poner a disposición 12 millones de metros cúbicos para riego agrícola, jardines y otras zonas verdes.

Exigencia de calidad

El proceso de depuración responde a las nuevas exigencias de calidad, incluyendo un tratamiento terciario para que el agua resultante pueda ser reutilizada por el sector primario. Para responder a estas necesidades se planteó la reestructuración de la estación depuradora de aguas residuales existente, realizando una previsión de infraestructuras que permita nuevas ampliaciones para cubrir las necesidades futuras.

A lo largo de este año se han realizado las pruebas correspondientes, antes de que la obra sea entregada, para constatar su buen funcionamiento desde tres ámbitos diferenciados. Por un lado, respecto a la estructura de la instalación. Por otro, respecto al tratamiento de las aguas, su calidad. Y, por último, respecto a su eficiencia energética. En los tres casos los resultados obtenidos han sido muy positivos y se constata el cumplimiento de todas las variables de la directiva europea de aguas residuales

Además de las obras de depuración, y siempre en coordinación con el Consejo Insular de Aguas, se incluyeron en el proyecto dirigido por la Dirección General de Aguas del Gobierno de Canarias una serie de instalaciones que tiene como fin la reutilización del agua depurada, tales como una estación desalinizadora, depósitos, bombeos, red de riego.

En su diseño se contemplaron tres escenarios diferentes de caudales de aguas residuales (5.000 metros cúbicos/día, 7.000 y 9.300) y las instalaciones se han modulado para adaptarse a los tres escenarios.

Proceso biológico

La depuración se realiza mediante un proceso biológico de última generación con membranas de ultrafiltración (MBR) precedido por un pretratamiento compacto. Luego, parte del agua depurada se pasa por una instalación de electrodiálisis reversible (EDR) para reducir su salinidad. Se incluyen en el proyecto dos depósitos de agua tratada de 2.000 m³ de capacidad cada uno, para el agua regenerada a la salida del MBR, y para almacenar agua regenerada-desalinizada a la salida del EDR, el segundo.

Con esta infraestructura, Manuel Martínez, vicepresidente del CIA, señala que esta instalación soluciona un problema existente en la comarca, puesto que por falta de capacidad de depuración de la planta sólo se podía depurar el 56% de las aguas y tratar en primario el 44%. “En el día de hoy podemos decir que vamos a depurar casi la totalidad de las aguas (98%) a falta de una inversión en la Estación de Bombeo de Espinal Bajo, que incorporará las aguas de los núcleos de Tejina y Valle Guerra, convirtiendo lo que antes se vertía al mar en un recurso para la agricultura, que tanta falta hace”.

Te puede interesar