AFECTARÁ EL “AGROBREXIT” AL SECTOR PRIMARIO

Por Antonio Luis González Núñez
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¿Se han fijado que en nuestra comunidad autónoma solo se habla de Brexit en clave turística? La futura salida del Reino Unido de la Unión Europea es un aspecto que quizás no se ha tenido en consideración en otros sectores por parte de las instituciones, sino siempre más interesadas en salvaguardar a los turistas dándoles “abrazos”, que siendo realmente conscientes de los efectos que en el caso, por ejemplo, del sector agrario puede tener.

¿Cómo puede afectar el Brexit al sector agroalimentario? ¿Cómo podemos afrontarlo? ¿Se van a respetar las denominaciones de origen? Estas serían algunas dudas que me surgen, por lo que considero que el sector agroalimentario es uno de los que debe ser muy proactivo y no esperar a que continúen viviendo de las subvenciones de por vida; con la salida del Reino Unido de la UE se tendrán que recalcular los cupos y las cuantías de las ayudas ya que los presupuestos estatales tendrán que aumentar sobre las aportaciones a la UE para compensar los ingresos y las aportaciones que realizaba el Reino Unido.

Lo que no parece aceptable es que fuera de la Unión Europea, se pueda estar teniendo un marco normativo regulado y negociado, mejor que el que tienen los países integrantes de la UE, por lo que en las negociaciones con el Reino Unido las autoridades nacionales tendrán que estar muy atentas a posibles efectos y compensaciones de la UE que no tendría nada que ver con el actual sistema de ayudas.

Debemos ser muy críticos con la postura europea y hacerles ver a los negociadores comunitarios que los intereses comerciales con terceros países de fuera la UE no pueden pasar por aceptar unas condiciones especiales más favorables para determinados sectores agrícolas y ganaderos en detrimento de las tradicionales zonas productoras de Europa.

Las negociaciones con Reino Unido para su salida, el marco regulatorio con terceros países como pueden ser Marruecos, Túnez, Argelia, Turquía y los de los países de América Latina o Australia, deben tener claro que los productos como el tomate, el plátano, la piña, el aguacate, la leche, los cereales, las papas, las naranjas, las aceitunas, la lavanda, el aloe, el vino, la carne, el pescado… antes de ser subvencionado y mantenidos artificialmente de forma marginal para que no caigan esos sectores, se debería dar la oportunidad de competir para que las producciones de terceros no entren libremente cuando el producto local europeo de esos sectores se termina perdiendo con el consiguiente deterioro de las zonas agrícolas, perdidas de producciones, perdida de riqueza y destrucción de empleo en la UE.

Ya Marruecos con sus hortalizas; Australia y Nueva Zelanda con sus vinos y productos agrícolas básicos; champan californiano o parmesano de USA, son algunos de los primeros ejemplos de amenazas directas sobre Europa, tanto para ocupar el lugar de los productos europeos en el Reino Unido como para entrar también en el mercado global europeo.

Mientras que en Canarias estamos luchando por incorporar productos nuevos como el Aloe Vera en el POSEI para el 2018 y solicitar e iniciar los oportunos expedientes de reconocimiento de sellos de calidad y protección.

En nuestro ánimo no está el de criticar la labor que se realiza desde agricultura del Gobierno de Canarias, sabemos que está siendo rigurosa y trabaja muy seriamente para el futuro, ni muchos menos criticar al ministerio de Agricultura, pero sí está en nuestro ánimo, alertar para no descuidarnos en aspectos de la negociación del Brexit, que de cara al futuro, tendrán influencia directa sobre el sector agrícola con efectos que sin tratar de ser alarmistas podrían ser devastadores.

Un mercado global como el europeo debe darse a respetar en las negociaciones, siendo transparente y sin fisuras. No debemos olvidar los datos del Reino Unido también hay que tenerlos en cuenta, el 20% de las exportaciones españolas van a ese país y la relación debe ser buena. Es un mercado de en torno a 200.000 millones de euros, el 27% de su industria agroalimentaria, el 100% de los temporeros y cerca del 6% de la distribución es europea, así que tenemos un enorme reto de lograr que el periodo de desenganche y las posibles barreras arancelarias que se implanten hagan el menor daño posible.

 

PRODUCTO LOCAL, TURISMO Y GASTRONOMÍA


Parece que fue ayer y ha pasado más de un lustro, cuando por casualidad, entre en el mundo de la gastronomía por la puerta de la información y con ideas que podrían parecer algo alocadas. Quizás venir de un ámbito profesional distinto me daba una perspectiva diferente y podría aportar algo de aire fresco.

En mi discurso de aquella época, que todo aquel que me prestaba el oído le trataba de explicar, quería recuperar nuestro acervo cultural, nuestras raíces, la agricultura de medianías, la gastronomía y nuestro patrimonio, poner en valor todo el trabajo que hacemos y trasmitírselo a los locales y que sirviera de escaparate para los que nos visitan.

Con el paso de los años aquel discurso se ha ido enriqueciendo y parece que no estaba muy equivocado, cuando ahora todos hablan de vincular a toda costa como fórmula para salvar nuestra agricultura y nuestras producciones locales, estos sectores con el turismo.

Me resulta curioso que sea ahora cuando el turismo que está cada mes en cifras record de visitantes a nuestro archipiélago, no genere por sí solo las cifras de creación de empleo que tendría que generar, para mantener y aumentar los ratios de coste-beneficio en los hoteles; sea cuando se acerquen a otros sectores para poder repartir algo de los ingresos en forma de proveedores que les garanticen producciones para sus comensales. Cuando se empiece a dar el lugar y el valor al producto local en los hoteles y se cambie la imagen de comida internacional por la promoción y el sabor de lo nuestro.

Esta tendencia irá a más y no será una moda pasajera, si nos concienciamos todos y se logra crear empleo estable y de calidad en el sector agrícola, se genere riqueza, economía de escala y podamos crear sinergias positivas entre todos. No hay mal que por bien no venga.

Lo que mucho me temo es que sea una simple moda pasajera, una operación de maquillaje para distraer la atención sobre la no creación de empleo del sector turístico. Mientras Canarias no este directamente amenazada por otros destinos turístico emergentes y se valore la seguridad y estabilidad socio política por los turistas, mientras determinadas prácticas como el todo incluido no sigan creciendo más, que tanto daño nos está haciendo, flaco favor se le hace al destino dando comida de batalla al peso y showcookings en los restaurantes para ahorrar ya no solo en el desperdicio final, sino en la cantidad de producto que se compra.

Subsectores agrícolas o ganaderos, productores de tomates, plátanos, flores, aguacates, piña tropical, papas, vinos, leche o queso, pescadores, etc. deben ir de la mano, aunar esfuerzos y limar diferencias por que es más los que los une, para lograr un marco común de actuación y protocolos que garanticen que su voz es fuerte y pueden ir en igualdad de condiciones a luchar con los competidores y con sus clientes.

Mientras tanto, el sector primario debe aprovechar este momento y la coyuntura que se está dando para poder darle oxígeno a las explotaciones. Tratar de actualizarse y modernizarse, formarse, cualificarse y tecnificarse para hacer frente al futuro y dejar atrás los años de crisis y de olvido anteriores. Hacerse valer y reivindicar su importante papel en la economía al margen de intermediarios y comisionistas.

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