Un estudio determina que el casi el 97 por ciento de las plantas medicinales que se utilizan contienen metales pesados

La investigación llevada a cabo por la Universidad de Granada, que contó con colaboraciones de universidades norteamericanas, también determina que el nivel de concentraciones son muy pequeñas que no perjudican la salud.
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Los metales pesados a las plantas medicinales llegan por distintas vías, según el estudio.

Alrededor del 97 por ciento de las plantas medicinales adquiridas habitualmente en herbolarios, superficies comerciales y mercados contienen metales pesados y minerales, aunque en concentraciones que son muy pequeñas que no perjudican la salud, según ha desvelado una investigación de la Universidad de Granada.

El estudio, en la que han participado también investigadores del servicio de Toxicología del Hospital Universitario del Parque Tecnológico de la Salud (Granada) y de Universidades Norteamericanas, se han llevado a cabo con un total de 220 plantas como menta poleo, salvia, manzanilla, valeriana, cola de caballo, té rojo y té verde, entre otras.

En total, se analizaron una docena de plantas tanto de  marcas comerciales como marcas blancas de herbolarios y mercados tradicionales, donde las plantas se venden en hojas sueltas. Arsénico, cobre, cadmio, hierro, manganeso, cromo, mercurio,  plomo y zinc fueron los metales y minerales analizados en este estudio, determinándose que del total de las muestras el 4,6 por ciento presentaba niveles de estos metales ligeramente por encima de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Nuestro estudio ha comprobado que estos niveles se superan tan solo en muestras de tomillo y manzanilla en el caso del cadmio, y en el té rojo y verde en el caso del manganeso”, manifiesta Fernando Gil Hernández, catedrático de Toxicología del Departamento de Medicina Legal, Toxicología y Antropología Física de la Universidad de Granada.

“No obstante, hay que tener en cuenta que lo que consumimos no es la hoja de la planta directamente, sino una infusión de esta, de la cual solo una mínima parte es absorbida por el intestino. Por lo tanto, la ingesta real de metales es mucho menor que la que hemos hallado en la planta si consideramos tanto el porcentaje de solubilización del metal en la infusión como la biodisponibilidad o porcentaje de absorción intestinal evidenciando así la ausencia de riesgo”, afirma el científico.

Los metales pesados llegan a las plantas de forma muy diversa, ya sea por vertidos, uso de plaguicidas o el Ph del suelo de cultivo, entre otras, resalta el catedrático, quien reconoce que "son numerosos los factores que influyen, porque las plantas medicinales se cultivan en un hábitat que pudiera estar sometido a contaminación antropogénica”.

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