Fasnia y Arico contarán con estrategias de desarrollo rural específicas

Tenerife Por Canarias Agrícola
El Cabildo de Tenerife destinará un total de 70.000 euros en dos anualidades para el diseño de estrategias agrícolas-ganaderas en ambos municipios del Sur.
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El municipio de Arico será uno de los beneficiados de esta iniciativa.

El Cabildo de Tenerife diseñará estrategias de desarrollo rural específicas para Fasnia y Arico, para lo cual el Consejo de Gobierno Insular aprobó recientemente esta novedosa iniciativa a la que se destinarán un total de 70.000 euros en dos anualidades.

El consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca, Jesús Morales, explica que previamente se elaborará un diagnóstico, que el Cabildo encargará a la empresa pública Gesplan, “para conocer la situación real de estos municipios a través de un estudio exhaustivo que permitirá establecer posteriormente las estrategias idóneas para mejorar la calidad de vida de la población y, en definitiva, favorecer el desarrollo rural de este territorio”.

Según Morales, “primero se realizará un análisis detallado de la situación socioeconómica actual y, posteriormente, se abrirá un proceso de participación con los principales agentes que permita diseñar una estrategia adecuada para impulsar el crecimiento de toda la zona”.

Este proyecto, que tiene un plazo de ejecución de 12 meses,  abarca la totalidad de los términos municipales de Arico y Fasnia y parte del municipio de Güímar, concretamente los terrenos que lindan desde el barranco de Erques hasta el límite sur del Parque Natural de la Corona Forestal y su continuidad por la ladera de Güímar hasta el mar.

Territorio diverso

Las poblaciones sureñas de Fasnia y Arico, así como  la comarca de Agache, conforman un territorio diverso desde el punto de vista social, económico y paisajístico. El Sur de Tenerife ha sido históricamente una comarca de marcado carácter rural, con una actividad económica estrechamente relacionada con la agricultura, la ganadería y la explotación de otros recursos naturales como el agua o la piedra que se complementaban a veces con otras prácticas desarrolladas también por los campesinos como la caza, la recolección, la pesca o el marisqueo.

Los hombres y mujeres del campo del sur han tenido que enfrentarse a muchas dificultades, entre ellas un terreno montañoso y escarpado surcado por barrancos y un clima desértico. Estas circunstancias han hecho que cultivar alimentos suponga para sus campesinos un esfuerzo mayor que en otras zonas de la Isla.

La diversidad del patrimonio cultural de las medianías de las zonas incluidas en este proyecto y la vulnerabilidad que caracteriza muchos de los elementos patrimoniales existentes justifican la realización de este estudio que permitirá también conservar y poner en valor todos estos elementos.

 

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